Ángel Arrese, vicedecano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, pronunció el 15 de noviembre una conferencia en el Congreso Internacional de Comunicación

Ángel Arrese, vicedecano y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, inauguró el pasado jueves el Congreso Internacional de Comunicación, sobre periodismo económico, con una conferencia titulada Periodismo económico, entre el boom y el crash. Arrese sostuvo que los nuevos retos que tiene planteada esta especialidad informativa son los avances técnicos, el fenómeno de la globalización y los intereses empresariales.

El profesor afirmó que las nuevas tecnologías han contribuido notablemente al desarrollo de la prensa económica y vaticinó que "Internet aún nos dará muchas sorpresas" en este ámbito. Asimismo, destacó la dificultad para hacerse cargo de la globalización, "máxime cuando lo económico se entrelaza con otros aspectos sociales, políticos y culturales". Por otra parte, señaló que medios de información financiera que hasta hace poco tiempo eran independientes "se están convirtiendo en ornamentos de bisutería de imperios económicos con múltiples intereses, dentro y fuera del ámbito de la comunicación".

Arrese defendió que los desafíos permanentes del periodismo económico son, a su vez, la profesionalidad, la formación y la fortaleza. El conferenciante aseguró que en los últimos años ha mejorado la conciencia profesional de los informadores económicos, aunque persisten problemas como la precariedad laboral, la burocratización de la actividad informativa y la relajación del nivel de exigencia. Del mismo modo, dijo que, si bien ha avanzado la preparación de los periodistas económicos, "todos los esfuerzos que se hagan en esa dirección serán esenciales para una mejora del oficio". Por otro lado, puso de manifiesto que la prensa económica "requiere un plus de fortaleza para superar miedos, dudas, presiones y amenazas".

Efecto acordeón

Arrese resaltó que los medios de información financiera se han identificado desde sus inicios con los ciclos económicos: "Muchos medios y profesionales han vivido con exceso la alegría de los momentos festivos y con un desconcierto exagerado la resaca posterior".

Según el profesor, esta dinámica (que denominó "efecto acordeón") no resulta adecuada "para un ejercicio profesional sosegado, firme y autónomo, que guarde la justa distancia con la realidad sobre la que informa". Para afrontar los desafíos que tiene planteado el periodismo económico, "habrá que desmarcarse —planteó— de la dinámica de auge y declive vivida en tantas épocas".